0. SIESTA

0. NAP

Me hice una foto, por aquello de tener un antes y un después, y lo haré otras 8 veces.

 

 

Será interesante poner las fotos una al lado de la otra y observar los cambios semana a semana, si los hay, porque, si no, por desgracia tendré que prender fuego al edificio.

Por la tarde fui a Kaiser’s a comprar la primera provisión de comida, más o menos para dos semanas. Conviene comprar con antelación los productos de la dieta, excepto el jamón, porque ese hay que comprarlo fresco por la mañana. Comprad pescado, carne y verduras exclusivamente en el mercado. Una vez compré tomates en Tesco: durante un tiempo estuvieron verdes y duros; al día siguiente fui a la cocina y ya habían empezado a pudrirse. No es broma, se echaron a perder en 8 horas. No me atrevo ni a pensar en los procesos que pueden tener lugar en la carne.

Me planteé la idea de zamparme una pizza la última noche, pero luego me quité la idea de la cabeza, y también se lo recomendaría a los demás. Vamos a mentalizarnos ya para estos 70 días. Por lo menos nos haremos una idea de lo que nos espera durante los próximos dos meses largos. Preferí salir a dar un paseo para despejarme. Un poco de preparación, un poco de miedo al fracaso, pero cada vez siento más firme mi decisión. Hay que sobrevivir los primeros 10 días; después el estómago se encoge y se adapta a las nuevas raciones más pequeñas, que aun así serán aproximadamente 6 veces más nutritivas que lo que has comido hasta ahora.

Los bajones causados por el esfuerzo físico no se pueden planificar. Llegan, y cuando lo hacen, es de repente. Es muy sencillo superarlos. SUPÉRALOS MENTALMENTE. Sobre la capacidad del cuerpo humano para soportar el esfuerzo físico, solo diré que en el 41, cuando los alemanes atacaron la Unión Soviética, la infantería recorría una media de 73 km al día con un equipo de marcha de entre 15 y 30 kilos, no pocas veces a –20 grados, durante semanas. ¡¡¡Eso sí que era estar en forma!!! Y aquellos soldados tampoco eran unos putos G. I. Joe, sino ciudadanos que habían sido reclutados. No creo equivocarme mucho si digo que no los ayudaban ni las vitaminas ni las comidas cuidadosamente preparadas. Y parece que descansar tampoco consistía en dormir tranquilos y abrazaditos. Así que quien piense que ahora su vida conformista es muy dura por los entrenamientos y la dieta, que se joda de una vez.

Mmm… Es la primera vez que siento que voy a llevar esto hasta el final. Aunque este blog tampoco nació por casualidad. Antes de acostarme vi La casa de los horrores. Era una mierda, se lo recomiendo a todo el mundo, que no sea yo el único que se joda con esto, y pensaba que la próxima vez que podría comer comida «normal» sería a finales de marzo.

Me dolió tanto este pensamiento que preferí quedarme dormido. Ahora ya está todo listo, mañana empezamos. Quien sepa quién dijo esto es tan retrasado como la persona a la que cité (yo sí lo sabía, cuidado).

Actualización: publico las fotos a petición de la hija de Heincz.

Volver a Blog