79 días después...

79 nappal később...

                      Día 79: 83,55 kg Día 0: 96,30 kg

147,069 km de carrera, 30 entrenamientos con pesas, -12,75 kg en 79 días

Desde que dejé de escribir informes diarios, ya no os enteráis de cosas cotidianas como la fiesta del sábado, cuando conseguimos hacerle ráfagas y tocar el claxon a un coche de policía camuflado como un Opel Astra en la calle Alkotmány, en el que, para colmo, iban cinco policías. Luego, como no nos dimos cuenta, los adelantamos respetando al máximo el límite de velocidad (95 km/h). O de que me quedé sin voz durante 3 días y tosí cosas que, creo, ya tienen nombre propio, aunque creo que también tuve fiebre. Claro que, justo por eso, no pude participar en la Vivicitta, que se celebraba en pleno apogeo. Pero, siguiendo con el tema de los entrenamientos, un día, en el gimnasio, se cambiaron a mi lado dos tipos negros. Miré hacia abajo y, bueno, no es broma, pero no me atreví a quitarme los calzoncillos delante de ellos... Así son las cosas por aquí, en el centro, pero ahora que ya he contado los acontecimientos más importantes de la última semana y media, pasaría al resumen deportivo de la penúltima semana. Estoy agotado. Llevo 79 días entrenando y siguiendo la dieta. 79 días no parecen mucho tiempo, pero incluso este breve periodo ha bastado para cambiarlo todo a mi alrededor y reescribirlo todo. Ya sean sentimientos o pensamientos del pasado, acontecimientos del presente, pero sobre todo, la imagen del futuro que ni siquiera habría podido imaginar en Nochevieja de este año.

 

Me refiero exactamente a lo que escribí en las publicaciones motivacionales del estilo de Evolution Revolution y De Babel a Watt. Mi primer gran programa para cambiar mi estilo de vida está llegando poco a poco a su fin y, cuando dentro de unos 10 días corra mis últimos kilómetros, creo que podré decir que me he convertido en una persona completamente distinta de la que era el 12 de enero. Estos meses de entrenamiento y sacrificios inculcaron en mí rasgos de carácter que en 28 años no pudieron inculcarme mis padres, las escuelas, ningún trabajo, ni siquiera la influencia educativa de la vida misma o de esa máquina de golpes llamada sociedad. Superar mis límites, poner esos listones a veces a alturas irrealmente elevadas y luego saltarlos, vencer los obstáculos: eso es lo que te da entereza y te abre las puertas… Leed las dos publicaciones si no entendéis de qué hablo. Como ya mencioné, estoy agotado ahora que el final se acerca. Empiezo a notar mucho el desgaste de estos 3 meses: mis músculos y mi cuerpo también empiezan a agotarse y ya no logran recuperarse tan bien como hace apenas unas semanas. Cuando escribí que no debéis hacer programas de entrenamiento de más de 10-14 semanas porque es inútil, me refería exactamente a esto. Las personas con las que tengo trato y que saben lo que hago y que existe el blog suelen hacerme la siguiente pregunta: «Cuando termine el programa, ¿qué vas a hacer después? ¿Vas a volver a comer?». Me encantan estas preguntas, y me alegra mucho que la gente siempre capte lo esencial de las cosas... 

….a válaszom nem, nem fogok a 89. nap után törzsvásárlói kártyát igényelni a Burger Kingbe, ugyanis ezzel a program végig csinálásával életmódot is váltottam. Ami nem azt jelenti, hogy mostantól salátán élek és vizet iszok mint a palánta, hanem egyszerűen azt, hogy a  jövőben odafigyelek arra mikor, mennyit, és mit eszem. Fogok enni pizzát, mákos tésztát is, csokit is igen. De nem naponta mint a barom, hanem 2-3 hetente egyszer, és mellette rendszeresen végzek majd valamilyen testmozgást heti legalább 3x. Egy radikális programot mint amit én csináltam most, vagy amit Petra és Dani csinál, azt csak egyszer kell végig szenvedni, de azt bizony akkor végig kell. Utána azt a már megtanult tudatos táplálkozással és rendszeres testmozgással már csak fent kell tartani, amibe beleférnek az ún. szar kaják is, ha ésszel eszed. Ha nem, akkor potkivánok és lehet előről kezdeni a könnyek ösvényét, vagy hagyni a francba az egészet és beszerezni egy kutyát. Esetemben mondjuk egy kicsit másképpen lesz, mert én a 89.nap után elvonulok 1 hónap pihenőre, hogy az  izmaim kipihenjék magukat, és felkészüljenek a következő terheléses időszakra, amit majd május végén fogok elkezdeni. Addig is pihenés alatt heti 3-4 futást értek és azt hiszem kipróbálom a cross fit edzéseket, vagy valamilyen küzdő sportot.

¿Y cuál es ese futuro prometedor? Tenemos encima la webreallity y el verano; grabaremos un vídeo de entrenamiento en el gimnasio buenísimo, que quizá también podamos sacar en DVD, y si todo sale como lo he planeado, a finales de año empezaré a escribir el libro LifeTiLt, que se basará en este blog y en las experiencias y vivencias de tres meses de Petra, Dani y el SummerProject.  Por supuesto, no se descarta que luego vengan una detrás de otra unas caídas estrepitosas, pero, en cualquier caso, si pasa, vosotros seréis los primeros en enteraros, porque, aparte de mis padres, Ákos y las chicas, el blog es el único punto estable de mi vida que me acompañará en el futuro.

He tomado la última curva, así que esta semana. En los últimos 10 días habrá entrenamientos por placer. He planeado 3 sesiones en el gimnasio, correré 30 km, iré a una sesión de crossfit y, el último día, subiré corriendo al monte Gellért, hasta el tipo que sostiene una pluma, en la Ciudadela. Allí me haré una foto, pondré  Caminando por la Vía Láctea y, emocionado, estaré jodidamente orgulloso de mí mismo.

Puntos estables, por así decirlo, en mi vida. Mi novia y yo rompimos porque, según ella, soy poco fiable,  poco serio y no le prestaba suficiente atención, o algo así. No lo sé, porque justo no estaba prestando atención. En cualquier caso, le dedicaría esta canción como despedida… 

 

 

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