El ciclo

Después de que en Formspring me preguntaran cinco veces en una hora qué vamos a hacer por Navidad, porque al final os vais a quedar sin probar la sopa de pescado ni arrasar con los dulces del árbol, y eso sí que sería una auténtica y tremenda catástrofe. Enseguida les escribiré una carta a UNICEF y a la OMS para que nos tiren por aquí algún tipo de cargamento de ayuda social. Los húngaros comen tanto si hace falta como si no, y no hay día festivo ni siquiera una simple reunión familiar sin catering institucionalizado. La Navidad es una categoría especial en este sentido, porque entonces sí que hay de todo en la mesa, y la mayoría de los familiares considera a quien no come en esas fechas un idiota redomado, por no hablar de las abuelas con sus ojos inyectados en sangre, empeñadas en darte de comer. Tilt cumplirá un año en cuestión de minutos y, como la rueda del tiempo está a punto de dar la vuelta completa, creo que ha llegado el momento de hacer un resumen del año y ver cómo es un año entero a través de las ventanas del mundo de Lifetilt. Ya he escrito unas cuantas publicaciones sobre esto, porque están la Programa y la Aún te quedan veinte días , entre otras, en las que expliqué con detalle cómo y de qué manera habría que hacerlo según la situación vital y la época del año. Ahora voy a describir, desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre, cómo organizar tu programa si te has unido a la secta de Lifetilt y qué hacer si tus 70 días coinciden con Semana Santa, el verano o el ahora tan actual drama familiar navideño de las fiestas del amor…
Antes de empezar, aclaremos algunas cosas que considero importante mencionar, porque ya me he encontrado con estas preguntas más de una vez en todos los foros que existen. El programa dura siempre 70 días. Ni 40, ni 55, ni 25, sino 70 días. Solo puedes hacer una excepción si tienes más de 25 kg de sobrepeso; en ese caso, tu programa durará 90 días. 90 días es el máximo; bajo ninguna circunstancia puedes hacerlo durante más tiempo. Si después de 90 días todavía te sobra peso, AUN ASÍ DEBES dejarlo y DEBES darle un mes de descanso a tu organismo. Entonces comienza la fase de mantenimiento y, al cabo de un mes, puedes continuar. La base del programa es seguir una dieta estricta y entrenar un mínimo de 3 y un máximo de 6 veces por semana. «Empiezo solo con la dieta» no es un programa, sino otra gran nube que te has inventado, igual que entrenar 4-5 veces por semana por sí solo tampoco es un programa, sino una lucha ridícula y patética con la que solo te jodes a ti mismo. Si solo entrenas y no haces dieta, las mujeres acabarán siendo unas zorras grandotas y poco femeninas, y los chicos, unos tipos deformes, con barriga cervecera y flotadores. Sin dieta, ni los entrenamientos ni los suplementos alimenticios sirven de nada. Si solo entrenas y te atiborras de proteínas y quemagrasas, también podrías comerte una hoja A4, porque todo eso serviría más o menos para lo mismo. No me cansaré de repetir que la dieta es el principio, el final y el todo; sin ella, te torturas en vano.

Se pueden conseguir resultados más visibles tomando suplementos alimenticios, pero también es posible lograr cambios notables sin ellos. Beber batidos de proteínas es actualmente la fuente de nutrientes más esencial que existe en la Tierra. Sé que muchos todavía les tienen miedo a los batidos de proteínas; siguiendo esa lógica, también podrían tenerle miedo a la mesita de noche o al secador de pelo. Sin embargo, hay algo de lo que nunca se puede ni se debe prescindir: tomar vitaminas durante el programa, aunque puedo decir tranquilamente que también fuera de él. No pueden ser esos Centrum, Actival, Cetebe y demás porquerías de farmacia, equivalentes al serrín; las vitaminas que se venden en las farmacias no sirven absolutamente para nada, y su único beneficio es que pagas IVA por ellas, contribuyendo así a mantener en movimiento la economía nacional. Los suplementos alimenticios de buena calidad hacen que tu transformación sea más visible y garantizan que saques lo mejor de ti. Puede que sus envases no brillen tanto, pero su contenido compensa con creces y, a diferencia de otros fabricantes, de verdad sirven para algo.
El ciclo
El programa Lifetilt tiene dos períodos destacados, que también podemos llamar temporada alta. Son de enero a mayo y de septiembre a mediados de diciembre. Durante estos nueve meses no hay tonterías, ni picoteos, ni ponerse borracho, ni desmelenarse en bodas, ni irse de putas borracha en una despedida de soltera, ni ponerse hasta arriba de tarta en los cumpleaños y, por último, aunque no menos importante, no hay galletas de la abuela ni lamentables excusas como «me ha cocinado mi plato favorito». Sé que duele, que es la única alegría de la abuela y que solo te ve dos veces al año, así que no puedes hacerle eso. Pues a mí estas excusas me importan una mierda, y lo mejor será que a ti tampoco. En mi programa tampoco me importaban, y por favor, hazte el favor de tratarte como una persona adulta y decir que no cuando la situación lo requiera. A la familia hay que hacerle entender que lo que haces es lo mejor y más saludable que has hecho nunca, y que si de verdad te quieren y quieren hacerte feliz, tienen que entenderlo y, como mínimo, dejar de darte la lata por ello. Yo tiré a la basura delante de mi madre la comida que había preparado durante tres horas exclusivamente para mí, y me importó una mierda cómo le sentaba, porque a ella tampoco le importó que llevara semanas suplicándole que dejara de traer aquí esa comida de mierda y me dejara en paz de una vez. No tengo hambre, no me muero de hambre, no necesito toda esa mierda. Se acabó. Al verme tirar la comida por fin lo entendió y, si es lo que hace falta, eso es lo que voy a hacer. Por mí, por mi aspecto, por mi programa y por mi vida. Esto no es falta de corazón, sino el punto más básico de vuestra jodida autodeterminación. Mi abuelo también solo entendió que no quería pálinka cuando le eché por el desagüe, delante de sus ojos, el alcohol de su cumpleaños. Sí, se ofendió. ¿Y qué? También se lo había dicho mil veces: que no quería. A él tampoco le importaba lo que yo le pedía ni que esto fuera importante para mí. Desde entonces ya no me insiste, así que, si queréis evitar las ridículas movidas familiares, haced lo mismo que yo, porque si a ellos les importa una mierda lo que les pedís o les decís, hay que recurrir a medidas radicales para que por fin les llegue el mensaje, que no es otro que: «¡ESTOY A DIETA, JODER! ¿NO ENTENDÉIS QUE NO QUIERO?». Por cierto, mal vamos si alguien cree que el amor se mide por si te comes o no el puto strudel de la abuela. Es ridículo.

Del 1 de enero a finales de mayo /temporada 1/
El objetivo principal de Lifetilt es que os veáis bien. Esta fue la idea básica y siempre la tuve presente cuando diseñé mi programa. No me importaba mi salud; no lo hacía por eso, solo me interesaba moldear mi cuerpo. El programa Tilt prioriza esto y esa es precisamente su esencia. Lo curioso de todo esto es que llevar un estilo de vida saludable es solo un efecto secundario del programa, porque para conseguir un buen aspecto tienes que comer ciertos alimentos y llevar un estilo de vida que contribuya al máximo a tu salud. Por eso, el periodo de enero a mayo es la etapa más importante del año, porque es cuando te preparas para el verano. Aclara tus ideas sobre el año nuevo, decide qué quieres hacer contigo mismo este año y cómo quieres vivirlo, y empieza el programa en enero. La época más ideal del año para empezar es entre el 10 y el 20 de enero. Por cierto, estaría bien grabar de alguna manera con una cámara los estados de ánimo que empiezan a apoderarse de la gente hacia abril y mayo, cuando empieza a hacer buen tiempo, queda menos ropa por ponerse y todo el mundo empieza a darse cuenta de lo mal que está en realidad. Entonces las dietas exprés viven su época dorada, porque todo el mundo quiere perder 15 kilos en 10 minutos, pero, por supuesto, nadie lo consigue. Habría que empezar el programa como muy tarde a mediados de abril para que se note un cambio significativo en junio, pero mejor antes, porque cuanto más calor hace, más jodido es entrenar. Pero, claro, esto también depende de cuánto te sobra, porque si son más de 30 kg, no tiene ningún sentido empezar el programa a mediados de abril, ya que, aunque lo sigas todo al pie de la letra, no empezarás a tener aspecto de persona hasta septiembre. Si te sobran 30 kg o más, empieza en enero; si te sobran 20 kg o más, empieza en febrero como muy tarde, o llegará otra temporada de verano en la que tendrás que ir a la playa a la sombra, acomplejado y con camiseta...
En la siguiente parte vienen los meses restantes del año, en los que también se hablará de la Navidad y la noche de Nochevieja...
