La dieta de vientre plano+ diet
Me encantaría tener abdominales marcados más que nada en el mundo, ¿podrías ayudarme? Está bien que te encantaría tenerlos más que nada en el mundo, porque yo quiero un país más habitable, con una visión de futuro en la mente de la gente, pero tienes razón: tu problema sí que es más importante.
Pero no te preocupes, tengo una buena noticia. Tú puedes cambiar; incluso tengo la fórmula para conseguirlo, mientras que yo simplemente me jodí.
Entre los sexos hay ciertas palabras clave que despiertan los instintos sexuales. Para los hombres, una buena nalga, una cintura fina, unas caderas femeninas y bien formadas, unos pechos bonitos, una mirada tierna. Desde el punto de vista de las mujeres, esos famosos ocho abdominales marcados por los que Peter Andre construyó toda una carrera. Como todo lo bueno en la vida, conseguir abdominales marcados requiere esfuerzo, y ya que vamos a esforzarnos, al menos hagámoslo bien, aunque solo sea para mejorar nuestros resultados.
La mayoría de las personas que empiezan a esculpir su cuerpo se marcan como objetivo principal conseguir abdominales marcados, y ahora vamos a centrarnos en eso. Miles de personas van cada día al gimnasio haciendo el ridículo, hacen abdominales como unos paletos, se esfuerzan esperando un milagro de las máquinas de abdominales y, por supuesto, no entienden ni una mierda por qué no ven cambios, por qué las elevaciones de tronco que hacen en cada sesión no dan resultado.

¿Qué estoy haciendo mal? ¿Por qué no progreso? Se preguntan estas personas, y mi respuesta sería simplemente: porque sois unos gilipollas. Y además, de los que desperdician años de su vida sin siquiera buscar una sola vez si lo que hacen está bien o si quizá podrían hacerlo mejor, en vez de quedarse estancados. Pero no, la mayoría hace lo que le da la gana y luego se pregunta, perpleja, por qué no progresa, dónde está la catarsis y dónde están los abdominales marcados: como mucho, en el departamento de informática.
Anatomía abdominal
Los músculos abdominales se pueden dividir en 4 partes. A nadie le importa una mierda cómo se llaman, pero aun así lo voy a escribir. Recto abdominal, oblicuo externo, oblicuo interno y transverso del abdomen. Y ya que ha salido el tema de la anatomía, podemos desmontar de paso el primer gran mito. No hay abdominales inferiores y superiores. El recto abdominal tiene una parte inferior y otra superior, y hay que entrenarlas concentrándose en cada una.

En esencia, «en el fondo», todo el mundo tiene abdominales marcados; la diferencia es cuánta grasa los cubre y cuánto se han tonificado los músculos de debajo, es decir, cuán profundos son los surcos. Y aquí llegamos a lo importante. Para conseguir abdominales marcados, hay que desarrollar los músculos y eliminar la capa de grasa que los cubre. Puedes hacer 300 ejercicios abdominales al día y quizá tus músculos sean una central eléctrica, pero si te sobran 10 kilos, no se te van a ver en la vida.
Desarrollo muscular
Hay que dividir el «entrenamiento de abdominales» en 3 partes: abdominales superiores, inferiores y oblicuos. Aunque, por lo general, en todos los ejercicios trabajan todas las partes de los abdominales, los ejercicios de aislamiento permiten centrarse en cada zona. Así que los entrenamientos se dividen en 3 partes.
Los ejercicios para la parte superior deben ser abdominales cortos, medio abdominales y abdominales con peso. No hagáis abdominales usando el impulso, pero, en general, tampoco hagáis ningún ejercicio usando el impulso. Entrenar no es hacer el tonto en el gimnasio: hay que hacer los ejercicios con todo el recorrido y prestar atención también a la respiración. No conviene insistir con los abdominales completos, porque destrozan la columna vertebral. Por cierto, si entrenas, puedes comprobar fácilmente si haces bien los ejercicios: si los haces mal, te dolerán las articulaciones o los cartílagos, tu cuerpo no estará cansado al terminar los ejercicios o no tendrás agujetas al día siguiente. Si te pasa cualquiera de estas cosas, considera que has tirado una hora de tu vida a la basura, y encima sin disfrutarla. Ya sé que incluso eso es mejor que no haber hecho nada, pero, si es posible, dejemos de valorar la vida constantemente en comparación con un rendimiento nulo.

La parte inferior es la más problemática para la mayoría de la gente. Por un lado, porque es donde más grasa se acumula y, por otro, porque es la que más cuesta desarrollar. Y aquí hagamos una pausa un momento.
Con el tiempo, tenemos que darnos cuenta de que, ante todo, somos responsables de nosotros mismos y de que solo tenemos que rendir cuentas ante nuestra propia conciencia. En nuestros asuntos internos no hay rendición de cuentas, castigos ni recompensas externos. Nosotros mismos nos juzgamos. Esto es cierto en todos los ámbitos de la vida, pero sobre todo en los entrenamientos y el trabajo que hay que hacer. Llevo años explicando que entrenar no tiene ningún sentido si no lo hacemos con la técnica correcta o, peor aún, con el esfuerzo adecuado. Intentad ir a medio gas solo en las citas importantes o existir a medias en una relación. Todo se vendría abajo y habría un montón de tiempo perdido en tu vida que ya nunca volvería. Entrenar no es diferente, porque aparentar que trabajas no es lo mismo que trabajar, y la mayoría de la gente es incapaz de entenderlo. Que te presentes físicamente en el gimnasio no significa nada, y nadie ha adelgazado por ponerse las zapatillas y la ropa de entrenamiento. O lo haces bien, o mejor quédate en casa, porque al menos así no te estarás engañando.
Eliminar la grasa acumulada en la parte baja del abdomen es quizá lo más difícil de conseguir al moldear el cuerpo. Es como una especie de señal, porque es una zona del cuerpo de la que no conseguirás eliminar nada en la vida si no la trabajas con la técnica adecuada y los ejercicios correctos. Los ejercicios para la parte baja del abdomen suelen ser elevaciones de piernas o cualquier contracción abdominal que se inicie desde las piernas. Pero también importa hasta dónde llega la contracción. La mayoría comete el error de hacer simples elevaciones de piernas, que son un ejercicio muy bueno (para la cadera), pero si no levantas también los glúteos, es como pegarle una patada a una mierda: apenas habrás trabajado los abdominales. Los abdominales solo trabajan cuando también levantamos la cadera. El ejercicio es aún más intenso si llevas las rodillas al pecho, pero este ya es uno de esos ejercicios que la mayoría de las mujeres nunca hará. ¿Por qué no? Porque es difícil. Pues por eso; en cualquier caso, ya lo he explicado.
Por último, vienen los ejercicios para los oblicuos. Se centran en los laterales de los músculos abdominales, que no hay que confundir con los michelines. En este punto, quisiera recordarles a las mujeres que los michelines no son sexis ni tienen nada de erótico, porque a los chicos les gusta más agarrar una cadera bien formada para darse impulso que un kilo de grasa por palma de mano. Pensé que debía decirlo. Podemos estimular los oblicuos con giros laterales y cualquier movimiento que implique girar el torso. El giro debe ser completo, no limitarse a mirar hacia un lado.

Además, también puedes incorporar sin problema la plancha, que, en mi opinión, es uno de los mejores ejercicios porque trabaja todas las partes del abdomen. Pero no bastará con eso: es solo un ejercicio complementario.
Dieta
Sin dieta, da igual lo que hagas, cuánto entrenes al día y con qué intensidad: sin seguir una dieta no conseguirás nada. Puede que te hagas fuerte y tengas un buen físico, pero al 95% de la gente le importa un carajo, porque queremos vernos bien, no prepararnos para trabajar en un almacén. Quieres ir a la playa y sentirte bien con la ropa. Evita el azúcar, la harina, las grasas saturadas, los alimentos procesados y el alcohol; come muchos alimentos ricos en fibra, verduras y proteínas magras.
Para conseguir un abdomen marcado, el 90% consiste en seguir la dieta y el 10% en desarrollar los músculos abdominales. O lo entiendes o no. Para eso, aquí tienes una dieta adecuada. Esto es el 100%, pero si te sales de la dieta o no la sigues al pie de la letra, los resultados y el aspecto irán disminuyendo. Lo demás ya depende de ti.
