La generación RunTilt

A RunTilt Nemzedék

  

Fijaos bien en estas personas porque son la hostia y representan a la perfección el espíritu de LifeTilt. Son los primeros que se han unido a mis entrenamientos de running y, aunque no los conozco, hemos enriquecido nuestras vidas con una experiencia que nos marcó cuando corrimos esos 12 km, que además incluían una subida al castillo de Buda. Tengo tantas cosas dentro ahora mismo, fue tan jodidamente buena esta carrera en grupo, que me cuesta mucho transmitir lo que siento ahora, y lo que vivimos hoy por la noche nosotros cinco durante esa hora y diez minutos. Tres chicos, dos chicas y la ciudad. No quiero parecer aquí un maricón sentimental, pero son muy raras esas ocasiones en la vida en las que se crean vínculos entre cinco desconocidos, aunque solo sea por una hora, vínculos que solo la fuerza del deporte y del ejercicio como elemento de unión puede crear. Nos cuidamos, nos apoyamos y, comportándonos como un equipo, corrimos unos por otros para alcanzar un objetivo común. Y no es poca cosa; la verdad es que cuesta describirlo con palabras. Hay que sentirlo. Hay que estar allí y vivir esa clase de libertad que nosotros cinco experimentamos esta noche. Estuvo muy bien esta carrera en grupo, joder, estuvo buenísima...

 

 

Por cierto, con esta carrera termina mi primera semana. Después de esta primera semana, puedo volver a decir lo mismo que ya sentí en enero: aunque estos programas implican renuncias de la hostia y entrenamientos agotadores, LifeTilt y haber vuelto a entrenar han sido de las mejores cosas que me han pasado en los últimos años.  Chicas, fiestas, festivales, amigos, claro que también son cosas buenas, pero esto es de alguna manera distinto, completamente distinto, y quiero que vosotras también viváis estas experiencias. Por cierto, cada vez me doy más cuenta de que quizá mi misión en esta puta tierra y en este país inundado de mierda sea educar a la gente para llevar una vida saludable, y que el blog sea la herramienta para conseguirlo con los demás. Y creedme, voy a hacer todo lo que esté en mi mano.  Por eso, para ampliar RunTilt y hacerlo popular, voy a hacer todo lo posible, sin reparar en dinero, tiempo ni energía, para que también veáis todo aquello que ahora ni siquiera podéis imaginar, pero que está a vuestro alcance. Y si depende de mí, también lo veréis, pero os necesito a vosotros. No tenéis que hacer nada más que levantaros de la silla y empezar un programa; os prometo que recibiréis toda la ayuda del blog y mía.

Sé muy bien que empezar es jodidamente difícil, porque ya has pasado por un montón de intentos y, tal como es ahora tu vida, tampoco es precisamente la fórmula que te ayudaría a cambiar de estilo de vida.  Estás cansado, no te quedan fuerzas cuando llegas a casa del trabajo y, además, después de tantos intentos fallidos, hace tiempo que se te fueron las ganas de volver a empezar, porque no tienes motivación, no tienes ese impulso que te ponga en marcha y, además, ¿por qué iba a funcionar ahora si ayer tampoco funcionó? Conozco esa sensación, conozco esas determinaciones que se vienen abajo en cuestión de días y esos grandes juramentos que al final no se convierten en nada. Pensad en Nochevieja y en los propósitos que os hicisteis entonces. Recuerdo que en Nochevieja de 2007 me propuse dejar de fumar y no volver a encender un cigarrillo en 2008. Pues bien, ese propósito duró exactamente 17 minutos, pero lo mismo pasa también en el día a día. Quiero haceros una pregunta. ¿Cuántos de vosotros decidisteis que, cuando terminara el verano, empezaríais alguna dieta a partir del 1 de septiembre, cambiaríais vuestro estilo de vida, adelgazaríais y, a partir de septiembre, todo sería distinto? Me imagino la escena: a mediados de julio se os ocurrieron esas ideas y estabais totalmente convencidos de que de verdad empezaríais en otoño. ¿Y luego qué pasó? Nada. No pasó nada, pero ¿por qué iba a pasar algo? ¿En qué se diferencia el 1 de septiembre o el 1 de enero de cualquier otro día? El sol sale igual, la vida sigue girando en su rueda de hámster como siempre y lo único que cambia es el tiempo que hace ese día.

 

Recuerdo cuánto esperaba mi documento de identidad a los 14 años, convencido de que entonces sería otra persona porque tendría un documento como los adultos y, joder, todo sería distinto. Pero lo recibí, salimos de la comisaría del distrito 6 y no cambió una mierda; solo tenía un papel más en el bolsillo. Lo mismo pasó en mi 18.º cumpleaños. También esperé así la universidad, mi primer trabajo y todos y cada uno de esos días que marcan un año o una fecha importante en la vida de una persona. Nunca cambió nada, porque las cosas y tu estilo de vida actual no van a cambiar por los años ni por las fechas, y el lunes de la semana que viene tampoco es el comienzo de una semana nueva, sino solo otro día que no va a cambiar nada. ¿Sabéis por qué no? Porque para cambiar solo hace falta una cosa: vosotros. Y ese cambio puede ocurrir el 17 de marzo, el 9 de junio o el 23 de noviembre. Los días 1 no significan nada, igual que los lunes, y mañana el mundo tampoco será distinto de lo que es hoy o de lo que era ayer. O te levantas y empiezas, o te quedas dando vueltas en el mismo sitio y no llegarás a ninguna parte, porque la Tierra sí gira y cada día es un día nuevo, pero tú sigues dando vueltas en el mismo sitio, y así es muy difícil llegar a cualquier parte. Levántate y empieza. Empieza y no pongas excusas. Que te importe una mierda la lluvia, que te dé igual lo cansado que estés, no busques excusas: simplemente cámbiate y sal a correr, donde sea y lo que sea, y hazlo 3 veces por semana.

Sé por experiencia propia que, mientras no hagas esto, mientras te quedes mirando el calendario, nada va a cambiar, porque para que haya un cambio no hace falta que pase el tiempo, sino que estés en otro sitio distinto de donde estás ahora. ¿Te quejas de que tu vida es aburrida y de que no pasa nada? ¿Siempre ves a las mismas personas y vives lo mismo día tras día? Pues cambia eso, joder. Haz cosas que nunca hayas hecho. Empieza poco a poco, por ejemplo, ve al trabajo por otra ruta distinta de la que sueles tomar. Da igual qué hagas, pero cambia algo y verás cómo el mundo se va abriendo ante ti. El mejor ejemplo de esto es mi amigo Ákos, que durante años me mantuvo alejado de su hermana porque tenía miedo de que, si la conocía, me la follara y luego la engañara como a todas las demás chicas. Pero imaginadlo así: conozco al tipo desde hace 8 años y solo he visto a su hermana dos veces, sí, dos, y las dos bajo la atenta mirada de Ákos, aunque a él lo veo 5 días a la semana. Este año al tipo se le ocurrió decirme: «Queda con mi hermana, que está muy jodida. Prepárale un plan y ayúdala con los entrenamientos». Cuando oí aquello, me caí debajo de la mesa. Le preparé un plan a la chica, fui a entrenar con ella 3 veces por semana, perdió 10 kilos, dejó a un gilipollas insufrible y ahora es feliz, está equilibrada y se ha convertido en una persona completamente distinta. Ahora tiene una relación feliz con un chico que se merece y sigue saliendo a correr hasta el día de hoy. Lo que hice por su hermana es lo mejor que le ha pasado en los últimos años, y no lo digo yo, sino Ákos y su madre. No me acosté con ella ni la hice sufrir; simplemente le puse en las manos, por medio del deporte y del plan, la vida que se merece porque es una persona decente y estupenda. Si os sentís mal en vuestra propia piel y veis la vida como una mierda, pues a la mierda, cambiadla.

 

El 25 de septiembre es una fecha que puede marcar un cambio. Entre otras cosas, porque ese día no será como los demás. Aún te quedan 5 días para prepararte y pensar que este será el primer día de tu programa para cambiar tu estilo de vida. Me refiero a la carrera de RunTilt, y ese día será especial porque, si vienes a la Isla Margarita, empezarás tu programa con una carrera que te hará darte cuenta de cuánto más puedes hacer de lo que ahora crees. A estas alturas, se ha formado una comunidad increíble alrededor de LifeTilt, y lo que vivimos esta noche durante la carrera de 12 km es solo una parte de ella. Personas que hacen deporte, personas que han cambiado y que han elegido la vida.

En cada carrera de RunTilt somos más, y en cada carrera se baten récords personales, porque la fuerza de la comunidad y el ejercicio compartido sacan lo mejor de todos. Tú también puedes vivir el ambiente que se respira en RunTilt, entre personas que son un ejemplo a seguir en el día a día por su estilo de vida y su  actitud ante la vida. Tú también perteneces aquí, pero para formar parte de esto, tienes que esforzarte.

Te quedan 5 días…

Domingo, 25 de septiembre, fuente de la Isla Margarita, 18:00   

 

 

  

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