La nueva generación 2 parte 1



Cuando el 10 de septiembre escribí la entrada titulada La nueva generación , no podía imaginar que la publicación acabaría trascendiéndose a sí misma y tendría una fuerza constructiva capaz de sentar las bases de una nueva comunidad. Los autores de la publicación La nueva generación y de los blogs mencionados en ella se encontraron y comenzaron a andar por su cuenta, creando una nueva comunidad que hoy funciona incluso como una especie de Tilt en la sombra. Así nació la nueva generación, una comunidad formada exclusivamente por mujeres, que ya no solo siguen y apoyan los programas de las demás por internet, sino que también organizan carreras juntas en la isla Margarita. Pero, antes de emocionarnos con la belleza de la vida, no olvidemos que hablamos de mujeres y, como sabemos, entre las mujeres hay solo unos minutos entre la amistad eterna y llamarse unas a otras putas asquerosas; cuál de las dos salga a relucir depende únicamente del estado emocional del momento. En esta entrada veremos qué le ha pasado a cada una en las últimas 10 semanas, quién ha adelgazado y cuánto con su programa, o en qué punto de su vida está. Habrá nuevas incorporaciones, grandes autoengaños, nuevas esperanzas y fracasos estrepitosos. Mujeres desesperadas por cambiar, o simplemente descontentas consigo mismas; lo único que las une es LifeTilt…
Ahora mismo es mi favorita. En cuanto a perseverancia, actitud, en todos los aspectos. Ya ha terminado un programa, o al menos una ridiculez a la que llamaban así, que se basaba en LifeTilt, pero por aquel entonces ella hacía cambios por su cuenta y lo «personalizaba»; aunque, si me preguntas, ni ella sabe en qué se basó para personalizarlo. En cualquier caso, incluso con un programa tan descafeinado obtuvo buenos resultados; imagínate si hubiera seguido lo indicado, sin hacer ningún cambio.

Nóri ha vuelto a empezar un El Camino de 70 días, que esta vez quiere seguir estrictamente. Es decir, quizá ahora ella también se ha dado cuenta de que los apaños caseros no sirven para una mierda, así que esta vez ha seguido al pie de la letra el programa de Slim3 Adrienn y, como resultado, ha perdido 2 kilos en 6 días. Solo para comparar: en las 10 semanas que la chica modificó, perdió 7 kilos en total, mientras que ahora ha perdido 2 kilos en 6 días. La lección del blog keeponmovin es que no toques el programa ni lo reescribas para adaptarlo a ti porque piensas que así te irá mejor, porque te lo digo ahora: te irá peor. Y lo digo sin conocer los detalles, pero casi seguro que lo que tú crees que está bien en relación con la dieta es una tremenda estupidez; y luego te extrañas de por qué no te transformas tan espectacularmente como las otras mujeres que ves aquí en el blog. Mantente blanca, mantente auténtica…
Escribí una entrada entera sobre esta chica hace unas semanas, pero me quedó tan contundente que preferí no publicarla. Cuando estoy enfadado con alguien o con algo, no debo escribir entradas, porque normalmente acaba habiendo un gran disgusto o, sin más, me demandan. No quería herir a esta chica, pero desde entonces no ha parado de publicar cosas en su blog, así que no me queda otra opción. Esta chica es uno de los casos más extremos de autoengaño femenino que he conocido. Tras perder peso al principio, se acomodó al programa, que, como suele ocurrir, se desplomó y quedó destruido estrepitosamente. Desde entonces intenta justificarse con fotos en las que aparece vestida hasta el cuello y, en mi opinión, ni siquiera se da cuenta de que está haciendo lo mismo que antes del programa, cuando estaba tan desesperada. Es un reflejo perfecto de los programas femeninos que han fracasado y del autoengaño de quien no se inmuta ante el fracaso. Me cae bien esta chica, y lo peor de todo es que va a tomarse esto como un ataque personal. Pero ¿qué otra cosa iba a hacer, si a través de las ventanas de un mundo falso y distorsionado muchas cosas parecen distintas de lo que realmente son…?
Fragmento de mi entrada inédita titulada «Lécek»...
... Sé que todo es relativo, pero que tú interpretes personalmente algo como un logro no significa que lo sea. A lo sumo, vives en unas condiciones tan carentes de estímulos y movimiento que ya empiezas a imaginarte diplomas para ti mismo por cumplir cosas mínimas. Por eso hay dos cosas que nunca debes hacerte a ti mismo: nunca puedes estar satisfecho y jamás debes rebajar tus objetivos por debajo de lo que ahora crees que no podrás alcanzar, porque está muy lejos o es demasiado ambicioso. En cuanto tu objetivo esté a la vista, súbelo de nivel inmediatamente, porque nunca podrás alcanzar tus objetivos y tus sueños: siempre hay más, siempre hay algo más alto. Si llegas a alcanzar siquiera una vez esos hitos que te has fijado, o te has quedado corto al valorar tus capacidades, o simplemente eso es todo lo que eres capaz de hacer. Y ni hace falta decir que ambas posibilidades son extremadamente tristes.

Hay una chica a la que, por cierto, conozco en persona. Sigue el programa Lifetilt, va a los RunTiltek y también escribe un blog sobre su transformación. Esta chica tiene una responsabilidad al escribir el blog; por eso, lo que escribe allí tiene peso e influirá en otras mujeres. Durante un programa así llega un momento en que te sientes apática o desmotivada. Es una etapa completamente natural del programa, pero lo que sí importa mucho es cómo comunicas esos momentos bajos y cómo los superas. La historia de esta chica es el mejor ejemplo de lo que he descrito unas líneas más arriba, y refleja fielmente la tendencia del alma femenina a engañarse a sí misma. La chica va por la mitad del programa…
Últimamente no me he pesado ni nada. La razón es que, como cumplo de verdad con lo que debería hacer solo en un 20 % más o menos, no le veo sentido a fustigarme por no haber perdido ni un gramo. Cuando vuelva a la rutina que deseo y las cosas vuelvan a marchar, volveré a hacer esas cosas. Es un poco difícil; a veces siento que ya me he rendido. Pero ¿cuándo cuenta como rendirse? Si sigo escribiendo el blog y cuidando lo que como… aunque no hago ejercicio ni sigo la dieta. Entonces, ¿me habré rendido? Pero ¿no tendría que creerlo yo también? Seguro que a muchos les encantaría que lo escribiera en una frase afirmativa, pero no lo haré, porque de verdad no es lo que siento.
Sé los motivos por los que lo hago, pero empiezan a desvanecerse, porque me siento mejor. ¿O será que ha llegado el frío y no llevo faldas, vestidos ni bañador, así que ya no veo lo que veía entonces? ¿La estación también puede influir en que cueste menos? Seguro que sí, porque ¿quién demonios comería verduras al vapor cerca de Navidad?:)
Y aquí es donde yo perdí los papeles, y de esto es exactamente de lo que hablo. Esta chica ha perdido 5 kilos y sintió que podía escribir estas líneas, y te juro que hasta está orgullosa de sí misma, aunque, por supuesto, ella también siente que algo huele mal, así que no deja de engañarse y espera que la eximan de culpa; demuestra que en realidad no, ella no, pero de verdad que no, y ADEMÁS, ahora ya se siente bien, así que no. Esto es el típico caso de acomodarse y conformarse con objetivos que están por los suelos. Esta chica tenía 14 kg de más cuando empezó el programa. Ahora ha perdido 5 kilos y cree que se conformará con eso, porque ya no tiene nada que la impulse y no le ve sentido a seguir adelante. Alguien del club de costura de mujeres podría decirle que todavía queda trabajo por hacer, porque la casa no está construida solo porque haya encargado los ladrillos. Claro que es más fácil tirar la toalla y achacar el fracaso a la falta de motivación. En momentos así se ve cuánto lleva cada uno dentro, cuando llegan las grandes crisis. Levantarse cuando no tienes fuerzas en las piernas y cuando no ves con los ojos ni el objetivo ni casi el día siguiente. Simplemente tienes que seguir adelante…
Mi padre siempre salía con su ejemplo absurdo y decía que de qué me quejaba, que debía alegrarme de estar sano, porque no todo el mundo tiene esa suerte, además de soltar el típico discurso demagógico de burócrata gilipollas. Mal vamos si ajustamos los éxitos de nuestra vida al hecho de que podamos respirar por nuestra cuenta y atarnos los cordones sin ayuda. Se puede inventar una ideología para justificar cualquier cosa y todo se puede explicar. Ese maldito vaso está medio vacío o medio lleno, ¿no? Comparado con los 14 kg de más, ¿perder 5 kg es de verdad un éxito, o seguimos estando todavía 9 kilos dentro de la categoría de los fracasados? Es cuestión de perspectiva, pero las respuestas a las cuestiones esenciales de la vida y a las situaciones en las que hay que tomar decisiones dependen de desde dónde miremos las cosas. Esa perspectiva y la capacidad de evaluar correctamente las situaciones son lo que distingue a las personas exitosas de las que apenas cuentan. Entre otras cosas, lo que determinará a qué estás predestinado en la vida será desde dónde mires los procesos y dónde sitúes el éxito y el fracaso: si con esos 14 kg de más, con 9, quizá con 7 o con ninguno. Espero que todos entiendan lo que quiero decir. Y quien no, que mejor se ponga a leer body.builder.

Según lo veo yo, esta chica no ha conseguido nada, y menos aún si parece conformarse con su relativo «éxito». Esta clase de satisfacción con el estado de «ya no está tan mal» solo me reafirma aún más en que, en realidad, no ha avanzado nada. Saboread estas frases, porque reflejan las excusas y los giros de palabras demencialmente ridículos de todas las mujeres que hacen dieta, a los que se aferran para justificar por qué el blanco en realidad es negro.
Sé las razones por las que lo hago, pero empiezan a desvanecerse, ya que me siento mejor. ¿O será que llegó el frío y ya no uso faldas, vestidos ni trajes de baño, así que no veo lo que veía entonces? ¿También puede influir la estación en que sea más fácil? Seguramente, porque ¿quién demonios comería verduras al vapor cerca de Navidad? :) Pero, al fin y al cabo, ya he alcanzado la mitad de una meta que me había propuesto en dos meses, ¡no puedo ser tan perdedora, ¿no?»
Le diría a la chica de la que estamos hablando que cambie de actitud rapidísimo y se ponga las pilas de inmediato, porque así su blog y su programa no tienen ningún sentido. Es mejor que siga mintiéndose y se invente un mundo, pero al menos que lo haga sola y en casa, y no que refuerce en público las ideas ya de por sí inestables de las mujeres sobre la perseverancia y las metas. Espero que esta publicación le sirva de motivación, que entre en razón y valore mis palabras como corresponde, en lugar de enfurruñarse y salir corriendo a un rincón; que se sacuda el polvo y dentro de un mes me restriegue en la cara sus logros para decirme: «Toma, idiota, chúpame el culo...»

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Hubo de todo. Una buena compra en Decathlon, planificación de carreras y entrenamientos, cálculo de calorías, una luz con pilas que se sujeta a los guantes para correr de noche... Todo estaba perfectamente preparado, menos una cosa: mantener los entrenamientos y la dieta durante más de unos días. Es como cuando antes me preparaba para estudiar. Sacaba los cuadernos y los apuntes, bolígrafos de repuesto por si se me acababa la tinta, una bebida en el rincón y, cuando tenía que ponerme a estudiar, me echaba a llorar y ponía la sexta temporada de Friends. Aquí pasó exactamente lo mismo. La chica puso como excusa cosas como la universidad, que no tenía tiempo y que «las cosas no salieron como esperaba»; en fin, las típicas excusas patéticas de siempre. Una pena, porque me caía bien por su estilo.
Así que el 29 de agosto me puse manos a la obra para cambiar mi vida. Objetivo fijado: 10 semanas, -7 kg, ganar algo de músculo. Objetivos a largo plazo: pasar a una dieta saludable, reducir el consumo de azúcar, pasta y patatas, y acostumbrarme a hacer ejercicio con regularidad...
Desde el 28 de septiembre no hay ninguna entrada en el blog...
El blog esconde a una Slim3 eliminada que estuvo entre las últimas 4. Cuando se enteró de que no había entrado entre las slimek, se enfadó y creó este blog para demostrar que debería haber entrado ella y no Adrien. Hay pocas cosas peores y más peligrosas en el mundo que una mujer enfadada y decepcionada, algo que además suele tener consecuencias terribles. La chica se escribió un plan de entrenamiento con 7 sesiones semanales de 3 horas al día. El batacazo estaba garantizado y, como suele pasar, se produjo, pero la historia no terminó ahí. Como se trata de una mujer, los verdaderos problemas no salieron a la luz hasta más tarde, cuando escribió sobre ellos en su blog. La chica tiene problemas con la comida, que culminaron en provocarse el vómito, y por eso también va al psicólogo.

La chica estaba completamente desesperada, daba palos de ciego, no veía una salida, cada vez engordaba más y tenía nuevos atracones. Entonces le escribí un mensaje para que quedáramos y habláramos un poco, porque así no iba a funcionar ni de coña: el camino que había tomado la llevaba por muy mal camino y no la llevaba a ninguna parte. En el encuentro me lo contó todo. Me pidió que me ocupara de ella, porque era incapaz de empezar sola y necesitaba a alguien que la ayudara con su programa. Ya recibió el programa; el martes iremos a comprar lo que necesita para su dieta y empezará el programa en cuestión de días. En el blog solo publicará fotos que se hará cada 10 días, nada más. Ya escribirá cuando esté un poco mejor, pero por ahora no, porque solo la confundiría. Por cierto, la chica se está preparando conmigo para una beca deportiva en San Francisco. Ah, y tiene 19 kg de más…
Fin de la primera parte…
