TERCER RESUMEN

Día 26: 87,95 kg Día 18: 89.90 kg Día 9: 92,10 kg
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Día 0: 96,30 kg
61,739 km corriendo, 12 entrenamientos con pesas, –8,35 kg en 26 días.
Ha sido una semana interesante, porque ya he superado todos los límites físicos que creía tener, y estoy tan lanzado que de verdad no sé dónde está el límite de la capacidad física de mi cuerpo. No lo sé porque, por mucho que me esfuerce, al terminar el entrenamiento siento que todavía me queda mucho. Muchísimo. En cifras: 4 entrenamientos en el gimnasio y 2 carreras, durante las que corrí 22,5 km, es decir, más que la distancia de una media maratón. A todos los que les pregunté: «¿Tú crees que correr 10-12 km es mucho?», me contestaron con caras de asombro y reacciones de desaprobación: «Mucho, muchísimo», que corra menos. Pero lo más gracioso de todo es que no me parece mucho. Qué jodidamente bestia. A los 66 días les he añadido un nuevo objetivo: participaré en la Vivicittá y quiero quedar entre los 1000 primeros (el año pasado participaron 12 000 personas). Esta semana no pasó sin fracasos, porque no fui a nadar. Podría darle vueltas, pero sencillamente no me apetecía. Todavía me quedan 40 días y no quiero sobrecargarme, aunque también es posible que elimine por completo la natación del programa. Compensaré lo que deje de hacer con las carreras.
87,95 kg. Aquí se detuvo mi dieta número uno, con la que perdí 8,35 kg en 26 días. Y eso que gané al menos 3 kg de músculo. Sin los entrenamientos en el gimnasio, habría perdido unos 11-12 kg, que en 26 días es una barbaridad. Si alguien tiene una cita importante, tiene que ir a una reunión de exalumnos o simplemente le da vergüenza tener sexo en topless, esta es la dieta adecuada, siempre que pueda seguirla.

Así que en la tercera semana llegó el momento de cambiar y pasé a mi segunda dieta, que ya estaba específicamente pensada para hacer deporte. También se puede esperar perder peso con esta, pero mientras que con la radical se podían perder entre 6 y 8 kg en 20 días, con esta se espera perder entre 2 y 3 kg, ya que esta será una dieta para ganar masa muscular.


Cuando empecé con todo esto, pensé que, una vez iniciara la segunda dieta, ya habría superado lo más difícil. Porque si no te descarrilas durante el primer tercio del programa, ya lo terminas.
Me quedan 40 días por delante y todavía no consigo calcular ni siquiera a grandes rasgos los objetivos que me he marcado, porque si mi estado físico, mi musculatura y mi capacidad de rendimiento siguen mejorando así de rápido, no tengo ni idea de qué objetivos, distancias y entrenamientos podrán satisfacerme en el futuro. Y ni siquiera he hablado de la mejora de mi rendimiento sexual. Porque si después de correr 12 km siento que todavía me quedan fuerzas, entonces… ¿tú qué crees?
Tendré que reducir los entrenamientos de running, porque o hago musculación o corro. Por desgracia, no se pueden hacer las dos cosas a la vez. Cada actividad da un aspecto físico muy distinto. Voy a dejar las carreras de larga distancia y pasar a entrenamientos más cortos, pero más rápidos e intensos. El único problema es que me he aficionado a las carreras de 70-80 minutos y también tendría que prepararme de alguna manera para la Vivicittá. Esa parte aún no la tengo del todo clara ni yo. En cualquier caso, haré la carrera del castillo de Buda.
