Vive bonita, muere divertida, el sistema ll.

Llevas una vida organizada en todos sus ámbitos, así que tu estilo de vida no puede ser diferente. El programa Lifetilt le da un marco a tu vida, durante el cual aprendes a vivir de acuerdo con cierta rutina. Con las renuncias y las comidas que sigues, te creas un estilo de vida, pero lo más importante es que, aunque quizá ni te des cuenta, te acostumbras a la regularidad. Entre otras cosas, el programa también te aporta este plus, así que cuando digo que te fortaleces mentalmente y en carácter con los entrenamientos y siguiendo la dieta, me refiero, entre otras cosas, a esto.
Así que ya terminó el programa. Frente a ti, la ciudad está llena de placeres gastronómicos a los que tuviste que renunciar durante el programa, pero ahora ya no hay barreras ni nada que te detenga, y este es el momento en que tienes que mantenerte muy alerta, porque si sucumbes ahora, estás acabado y no habrá quien te pare. En estas situaciones puedes pasarte de la raya tan rápido y fácilmente como el SZDSZ se quedó fuera del Parlamento en 2010. La privación prolongada de un placer tan básico como el sabor y su restitución repentina le dan tal shock al cerebro que no hay fuerza mental capaz de resistirse a un periodo de atracones como nunca antes has experimentado. Durante el programa, tu organismo entendió que no había comida, se adaptó a la nueva situación, pero solo intentaba sobrevivir, y con cada nueva bomba de carbohidratos exigirá con locura que vuelvas al estado en el que estabas antes del programa. Por cierto, la clase proletaria llama a este proceso efecto yoyó, pero nosotros lo llamamos instinto básico de supervivencia. La primera semana después del último día de tu programa debe ser un periodo de adaptación a la nueva situación, una transición entre tu programa y una vida cotidiana más relajada. Es como cuando terminas con la chica, pero todavía no puedes sentarte de inmediato frente al ordenador a navegar por internet, sino que te apartas despacio, dos minutos de besos y caricias para que no se note tanto; ya no tienes ninguna gana de seguir con los juegos previos, y luego poco a poco te sientas frente al ordenador. La clave, entonces, es que haya una transición...
Pero que nadie se crea que desde enero vivo a base de requesón desnatado, porque ni de lejos. Pizzas, donuts, chocolates, galletas, borracheras monumentales, Mc’Donalds, pedidos de pizza a altas horas de la noche, y no sé si alguien se acuerda de las 15.000 calorías que me metí en un solo día durante mi escapada a Barcelona. Estas cosas hacen falta, y DE VEZ EN CUANDO tienes que desmadrarte, porque no se puede vivir sin sabores realmente deliciosos, pero tampoco merece la pena. De verdad hacen falta, de verdad dan placer, pero lo importante es que sea de vez en cuando. No puedes permitirte que, después del programa, empieces a comer como un cerdo de matadero, metiéndote sin límite durante semanas todo lo que encuentres por delante con la excusa de que ya te lo has ganado; si lo haces, bien puedes prenderle fuego a tu casa.
El sistema
De enero a marzo bajé de 96 a 82 kilos gracias al programa, y el 5 de octubre, es decir, ahora, peso 85 kg. En estos 5 meses entra, claro, todo un verano con sus tentaciones: las 35 jarras de cerveza que me bebí durante los 4 días del Balaton Sound, acompañadas, por supuesto, de hamburguesas gigantes durante el día, los atracones en los demás festivales, los lángos de la playa y toda la comida bomba de calorías que os podáis imaginar. No se puede vivir siguiendo una dieta estricta, pero sí siguiendo un sistema bien estructurado que dure toda la vida y que también permita estos excesos extremos.
1. He preparado una dieta para cada tipo de cuerpo, llamada dieta moldeadora, en la entrada dietas para mujeres según su tipo de cuerpo . Solo suelo permitir que se empiece cuando ya os habéis quitado de encima el exceso que no queréis con el radical programa Lifetilt. Esa dieta también garantiza la pérdida de peso y, además, es mucho más flexible y fácil de seguir. Así que, después del programa, toma como base la dieta moldeadora que corresponda a tu tipo de cuerpo, porque será la base de todo el sistema.
2. 2 a la semana y 8 al mes. Recordad para siempre estos dos intervalos de tiempo y estas dos cifras, porque indican el número de días en que podéis daros esos atracones que en el diccionario femenino solo se conocen como «días de pecado». Así que tendréis 2 días a la semana en los que podréis saliros del plan. Vosotras decidís cuándo serán esos 2 días y cómo los distribuís a lo largo de la semana; lo importante es que nunca sean más de 2 días en una misma semana. Ya me imagino lo que estaréis pensando: que esos 2 días serán el sábado y el domingo, y la semana que viene el lunes y el martes, así podréis hacer el cafre durante 4 días. No estaría mal, pero entonces tendrían que seguirles 10 días de dieta. Conociendo a la gente, esta opción es un camino directo a la muerte, porque después de 4 días comiendo alimentos azucarados y ricos en carbohidratos, es casi seguro que perderéis el control y empezaréis una espiral cuesta abajo de la que ya no hay vuelta atrás. Los 2 días libres a la semana son solo una cifra orientativa, una posibilidad que tienes delante y una vía de escape si las circunstancias lo requieren. 2 a la semana y 8 al mes es el máximo, no tienes por qué agotarlo; además, tampoco tienes que empezar esos 2 días con un bote de Nutella y pedirte todos los productos de Nestlé. Que incluyan una comida en la que comas lo que quieras, postres con nata montada, unas copas con amigos por la noche y, de camino a casa después de salir, también cabe un gyros.
3. 3 entrenamientos a la semana. Has cambiado de estilo de vida; es decir, el ejercicio se ha convertido en parte de tu nueva vida saludable y, a partir de ahora, TIENE que acompañarte durante toda la vida. Al terminar el programa no puedes dejar de entrenar, porque el ejercicio sigue siendo necesario incluso si mantienes el ritmo de 2 a la semana y 8 al mes. Tienes que hacer obligatoriamente 3 sesiones semanales de algún tipo de ejercicio cardiovascular. Por mí, puede ser cualquier cosa, excepto esa puta zumba para gilipollas y el kangoo, porque esos dos están prohibidos para siempre y tenéis que recordarlo toda la vida; igual que el aeróbic en casa tampoco es una opción. Spinning, hot iron, natación, bicicleta, senderismo, lo que sea, ¡pero SALID A HACER EJERCICIO 3 VECES A LA SEMANA!
4. Quedan 3 litros de líquido al día y con esto llegamos a un punto muy importante. Durante el programa ya has aprendido que los únicos líquidos permitidos son agua mineral, té y, de vez en cuando, cola light. Cuando se está a dieta, todo el mundo piensa en la comida, aunque con las bebidas azucaradas y los zumos de fruta que mienten al decir que son 100 % fruta, y cosas por el estilo, puedes consumir una barbaridad de calorías, incluso más de 1.000 al día, sin darte ni cuenta. Después del programa también podrás beber esas porquerías, pero la proporción cambia a 1 a la semana y 4 al mes, es decir, tendrás un día, repito, un día a la semana en el que podrás beberlas; el resto de los días tendrás que seguir con la mariconada del té y el agua.
5. Si cumples los primeros 4 puntos, podrás mantener tu peso y tu figura durante muchos meses sin demasiado esfuerzo, pero, por desgracia, la vida no es tan sencilla, porque no me extrañaría nada que muchas personas aquí metieran la pata a lo grande, y que esos 2 a la semana y 8 al mes se conviertan en un abrir y cerrar de ojos en 5 a la semana y 20 al mes, si es que siquiera cumples algo de esto. Precisamente por eso, y porque las personas somos débiles y tendemos a empujarnos al precipicio, en el futuro necesitarás algunas medidas correctivas, que serán necesarias cuando hayas recuperado el 60% de los kilos que perdiste. Si, por ejemplo, perdiste 15 kilos con el programa y recuperaste 9, más vale que espabiles, cielo, porque has emprendido el camino al final del cual están esos hombres que ya no querrán follarte, y creo que no puedo imaginarme una sensación más horrible para una mujer, porque el hombre al final de ese camino podría ser tu novio, tu marido o el chico que quieres conquistar.
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6. 60%. Si te ha salido esta cifra, más vale que prepares tu mente para el próximo programa, que no te haría ninguna falta si no fueras una persona tan desmedida, glotona y sin carácter. Depende exclusivamente de ti cuántas veces tendrás que repetir el programa Lifetilt en un año, claro, si todavía quieres algo de la vida. En cualquier caso, tienes que completar el programa una vez al año, aunque solo sea para volver a reforzarte mentalmente, y porque siempre se puede conseguir una mejor figura, un aspecto más bonito, SIEMPRE SE PUEDE IR MÁS ALLÁ. Si no cumples lo descrito en los primeros 4 puntos, no se descarta que tengas que hacer 2-3 programas en un año, pero ya depende de ti cuánto quieras complicarte la vida.
Por lo que respecta a la vida después del programa, cabe casi de todo, pero no olvides que todo tiene un precio. Las cosas perjudiciales son las más atractivas y las mejores del mundo, pero, si no prestas atención y no frenas a tiempo, aparecerá el espejo y, aunque no le creas y te importe un carajo, un día te darás cuenta de que la actitud de la gente hacia ti ha cambiado y eso, a diferencia del espejo, ya no podrás taparlo.
